#ForoDM El bello arte de la turistización

Más allá de la retórica de la recuperación, los efectos del colapso inmobiliario de 2007 siguen resultando más que visibles a lo largo y ancho de nuestra geografía urbana: un paisaje marcado por la desigualdad y la segregación. Si bien el modelo productivo que originó la burbuja se encuentra hoy en una fase anémica, éste ha encontrado nuevas estrategias de supervivencia desplazándose al corazón de la ciudad consolidada. Las nuevas dinámicas de acumulación sobre el suelo y entorno construido -enfocadas en el turismo y la mercantilización del espacio- reconfiguran la ciudad según un patrón elitista y jerarquizador, reforzando así una cartografía urbana tremendamente dualizada. Mientras los distritos centrales se convierten en las joyas de la corona, disputados por inversores deseosos de extraer renta de su riqueza patrimonial, cultural y social, su anverso lo representan unas periferias cada vez más degradadas, pobladas por viviendas vacías, espacios fantasmales y desarrollos sin terminar. En definitiva, la cara y la cruz de la ciudad neoliberal.

En un momento en que la máquina de cemento se encuentra averiada, la turistización y la reconversión comercial de los espacios aledaños al centro se revelan como uno de los nichos más rentables para el negocio. Ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga o Sevilla llevan tiempo siendo objeto de estos métodos de explotación intensiva de la metrópoli, y sus enclaves históricos transformados en una colorida escenografía para el turismo de masas. Cuando esta dinámica se desplaza a los barrios, la vida de sus antiguos residentes desaparece a golpe de apartamento turístico, hoteles, terrazas y grandes superficies: la vecindad muda en un mero escaparate para consumo y disfrute de los turistas de turno. Así, la revalorización comercial de los distritos provoca procesos de expulsión residencial que polarizan de forma renovada la ciudad.

En la producción de esta ciudad espectáculo -una ciudad con claros ganadores y perdedores- colaboran varios agentes: ayuntamientos e instituciones, grupos hosteleros, grandes inversores extranjeros, nuevas formas de «economía colaborativa» y diversos lobbies. ¿Qué papel tiene cada uno de ellos en las dinámicas de turistización?¿Cómo frenar y revertir un proceso que refuerza la desigualdad y la segregación urbana desde el plano institucional? ¿Cómo afrontar esta coyuntura desde los movimientos sociales que pugnan por el derecho a la ciudad? ¿Cómo prevenir la conversión de la ciudad en un simulacro para el turismo?